La relación con la gestoría funciona mejor cuando los documentos llegan completos, identificados y dentro de un calendario estable. Esta guía sirve como control administrativo general; los requisitos concretos deben confirmarse siempre con la gestoría de cada negocio.

Facturas emitidas

Reúne todas las facturas de venta del periodo y comprueba que la numeración sea coherente, los datos estén completos y las rectificaciones estén claramente identificadas.

  • Facturas ordinarias y simplificadas
  • Facturas rectificativas
  • Relación de facturas pendientes de cobro

Facturas recibidas y gastos

Guarda la factura completa, no solo el justificante bancario. Verifica que el documento sea legible y que incluya los datos fiscales necesarios antes de darlo por cerrado.

  • Compras y proveedores
  • Suministros y alquileres
  • Servicios profesionales y suscripciones
  • Dietas, desplazamientos y otros gastos documentados

Bancos y medios de pago

Facilita los extractos del periodo y relaciona los movimientos que puedan resultar difíciles de identificar. Conviene separar pagos personales y profesionales para reducir revisiones posteriores.

  • Extractos de cuentas
  • Movimientos de tarjetas
  • Justificantes de transferencias relevantes
  • Información sobre cobros por plataformas

Cambios y operaciones especiales

Comunica altas o bajas de trabajadores, compras de equipamiento, nuevos contratos, subvenciones, financiación u operaciones fuera de lo habitual. No esperes al cierre si la gestoría necesita revisarlas antes.

Un cierre mensual de diez minutos

Antes de entregar la carpeta, comprueba que no haya archivos duplicados, nombres ambiguos o meses mezclados. Añade una breve lista de incidencias y documentos pendientes. Esa revisión facilita una respuesta rápida cuando surja una duda.

Una administración ordenada no tiene que ocupar toda tu jornada.

Puedo ayudarte a convertir estas pautas en un sistema adaptado a tu negocio.

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